Deseo
Etimologías de una vida
Deseo: (latín) ociosidad, desidia, indolencia. Fueron sus piernas mi cárcel, ¿cómo no descuidar la vida pudiendo ser absorbida por ese hombre? ¿Esa hambre?
Foto de Kristin Vogt: https://www.pexels.com/es-es/foto/ropa-de-cama-blanca-57686/
Latas de cerveza vacías por toda la cocina en la mesa de centro la bolsa de tabaco siempre la misma marca - Golden Virginia - y la bolsa de marihuana nunca del mismo dealer. Los despojos de una noche loca, como todas las que pase en esa casa. Despierto en el sofá de la cocina desorientada, la cabeza me pesa, percibo su presencia hasta el momento en el que una taza de té casi hirviendo y un par de galletas aparecen mágicamente frente a mis ojos. Lo observó, parado a mi lado su sonrisa cansada y las ojeras enmarcando sus ojos despeinado, en ropa interior, esos hombros que a pesar de no ser deportista se marcan en los lugares correctos y un par de bíceps tonificados que aparentan un estilo de vida mucho más saludable y varios años menos de los que tiene realmente. Se da la media vuelta, se prepara su té, se rola un cigarro, puro tabaco, debe ser la resaca, se reincorpora y observo su espalda - ancha, pecosa la curva final tan pronunciada una espalda baja como ninguna otra que haya visto antes o después, incluso. Se para nuevamente frente a mí sabe que tengo que irme a clase su cadera a la altura de mi vista espera cualquier señal de vida con esa sonrisa presumida de quien puede regresar a la cama, sus entradas, ¡Dios mío! lo que me ponen sus entradas y esos muslos, legado de una juventud futbolera. Ríe, se da cuenta se acerca aún más ahora con esa sonrisa seductora del hombre manipulador nato que es, del hombre que se sabe deseado, baja su cara a la altura de la mía se acerca aún más me toma con fuerza por la nuca sonríe una vez más. Cedo me pierdo en su mirada en el sabor de su boca y el gusto de su lengua al tacto con la mía, lo halo hacia mí hincados en el piso su cuerpo contra el mío, su respiración sobre la mía, mis manos en su espalda y mi boca buscando su boca, nos abrimos camino el uno hacia el otro, el uno en el otro. Una vez más no fui a clase. Una vez más preferí su desnudez a lado de la mía. Una vez más sucumbí ante ese hombre.